No hay quien se conduela de esta humilde provincia en clavada al este de la  Republica  Dominicana  ya que su afortunadas autoridades no realizan sus la borres como fueron elegidos por el pueblo sus calles, inservibles, sin un vertedero apropiado y en ves de reubicarlo le otorgan permiso a ex funcionarios para  la crianza de cerdo la cual se las dan a comer luego al pueblo sin que ningún tipo de autoridad le ponga freno .